martes, 3 de abril de 2012

Ad hominem

Se me ocurrió citar a Freud en una conversación; su teoría psicoanalítica me parece muy completa, y sobre todo, muy cierta (y algo fuera de contexto, claro, porque el entorno en el que Freud la desarrolló es muy diferente al que vivimos en la actualidad; sin embargo, si la gente la conociera lo suficiente, sabrían lo sencillo que resulta ajustarla y modernizarla(SIC), tipo, Lacan).

No es la primera vez que alguien recibe a Freud a la defensiva: "para Freud, eres un degenerado que quiere acostarse con su madre". Y, sí, de acuerdo al Edipo masculino freudiano, es común el deseo del hijo por la madre. Pero eso no te convierte en un degenerado (per se), ni mucho menos sugiere que Freud te vea como uno.

Dejaré la explicación de Freud para otra ocasión, lo que me compete ahora es el argumento ad hominem, una de las razones por las que siempre, SIEMPRE, prefiero quedarme callado en lugar de discutir con un idiota. Mejor respirar hondo, evitar el tema, y dejar que la gente crea en lo que quiere creer... llevársela tranquilita, vaya, que no vale la pena explicarle nada a quien no quiera entender.

Un argumento ad hominem sucede cuando, en un diálogo, algún pendejo trata de rebatir uno de nuestros puntos (asumiendo que los pendejos no somos nosotros, nomás hablando mamadas, claro) atacando no con una flaqueza de dicho punto, sino a la persona que lo dijo (ya sea, nosotros, o la persona que parafraseamos). Llegan a suceder casos en los que es válido, claro, pero esos casos requieren que NO estemos discutiendo con un pendejo, lo que hace más probable que logren debatir un punto por sus propios medios que recurrir a la desacreditación de la persona, así que podemos asumir que será raro.

Una compañera de la universidad se negó a tomar psicoanálisis porque, no sé según quién, a Freud le gustaban los niños chiquitos. Un conocido dejó de creer en las ideas de libertad de Rousseau cuando le conté que JJR admitió haber tenido su primera erección al ser nalgueado por su niñera. Un par de ejemplos rápidos acerca de cómo un prejuicio puede afectar por completo nuestra percepción, no sólo de la persona, sino de las ideas que nos presenta.

Para acabar pronto, recurrir a argumentos ad hominem nos pone al nivel de Homero Simpson diciendo: "y si era tan listo ¿por qué se murió?". Siempre será mejor mantener la mente abierta y aprender. Siempre podemos aprender algo, hasta de las personas que nos parezcan más tontas o más ruines.

2 comentarios:

  1. Concuerdo contigo. Desafortunadamente, el fenómeno del "debate estúpido" es muy común en foros y redes sociales. Ya hasta tiene término: Troll. Gente que busca cualquier medio para ofender las creencias, puntos de vista y argumentos de otros simplemente para "divertirse" y hacer que comience una especie de guerra de sinrazones. Por otro lado, tenemos el prejuicio al momento de tratar muchos temas considerados "serios" o "Tabú", porque no falta quien se sienta ofendido con las opiniones de otros, lo tome "personal", y para "emparejarse" comience a atacar directamente a quien creé que lo ofendió. Citando a Mark Twain (y a Lisa Simpson), a veces
    Es mejor permanecer callado y ser tomado por tonto, que abrir la boca y disipar las dudas.
    (Y claro, no responder, como Homero, A lo hecho pecho :P).

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  2. Creo que la discusión y el debate como tal son muy malentendidos por la mayoría de la gente. Cuando discutes con un pendejo sucede que: a)Se enoja, b)trata de convencerte de su opinión como un vil testigo de Jehová, c)te ataca con un ad hominem, d) te insulta o devalúa tu opinión e)todas las anteriores.
    En general pocas veces me topo con persona sensatas que saben compartir opiniones sin tener que convencer a nadie y sin terminar enojados, pero bueno, me acojo a las reglas de la estupidez humana de Cipolla XD
    PD. Creo que todos los que se espantan de Freud ni conocen bien el psicoanálisis.

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