sábado, 7 de abril de 2012

Dunning-Kruger

No es pariente de Freddy ni acosará a nadie en sus sueños.

Para ser justo, se me ocurrió comentar un caso en el que el argumento ad hominem podría ser válido. Se trata del efecto Dunning-Kruger, una situación en la que una persona cree saber más de lo que en realidad sabe.

Justin Kruger y David Dunning decidieron, en 1999, cientifizar lo obvio: la gente pendeja es demasiado pendeja como para saber lo pendeja que está. Realizaron experimentos con personas en diferentes actividades que podríamos calificar de "comunes", donde las personas menos competentes demostraron mucho mayor confianza que las personas más preparadas (como bien dicen: "el que nada sabe, nada teme").

Los puntos a probar con estos experimentos fueron, básicamente, que la gente pendeja se sobreestima (y de paso vieron que la gente preparada se tiende a subestimar); en las pruebas, la gente pendeja no sólo iba más confiada, tampoco fueron capaces de reconocer la habilidad genuina de las demás personas, de reconocer sus propios fallos, y, cuando les preguntaron a las personas con más bajo rendimiento cuál pensaron que fue su resultado, todos estaban seguros de que pasaban.

Y aquí el punto es, que no importa ser ignorante, porque todos somos ignorantes en diferentes campos; lo realmente importante es saber que lo somos, aceptarlo, y cambiarlo cuando sea posible. Dijo Einstein que el que no podía maravillarse es tan bueno como un muerto porque sus ojos están cerrados, y es difícil maravillarse cuando crees que lo sabes todo.

Y para cerrar, en cuanto al tema del argumento ad hominem, puede ser válido cuando hablas con este tipo de personas, famosas por pensar que saben más que cualquier experto en la materia. Ejemplo:

Pendejo bajo el efecto Dunning-Kruger: Es bien sabido que la gente engorda porque come mucho.
Algún otro wey: ¡Cállate cabrón! Ni que fueras nutriólogo.
Obviamente, se esperaría que puedas presentar un argumento mejor que ese, por ejemplo, el por qué no tiene razón y/o por qué necesitaría ser nutriólogo para saberlo.

2 comentarios:

  1. A mí me dejó pensando bastante lo de subestimar tus habilidades, vaya, cosas que otros realmente elogian de tí porque las conoces y sabes hacerlas o sabes del tema, y que uno suele decir: "Naaa!, Cómo crees? No soy tan bueno!". Leí en algún lado (disculparás si te debo la fuente) que las personas calificadas de expertos, genios, o excepcionales, rarísima vez admiten que lo son, por lo regular anteponen un millón de defectos que creen poseer porque no se sienten tan "especiales". Aunque yo también me pregunto si el efecto "balde de cangrejo" causa también un poco de esto, idiotas que creen saber y listos que creen no saber...

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    1. No creo.
      Como dijo Platón que dijo Sócrates:

      Este hombre, por una parte, cree que sabe algo, mientras que no sabe [nada]. Por otra parte, yo, que igualmente no sé [nada], tampoco creo [saber algo]. -extraído de la wikipedia, porque era la fuente más rápida-

      El punto es: la persona que, ciertamente, sabe, está conciente de que existen muchas cosas que aún ignora. A eso le debemos ese efecto de humildad o subestimación.

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